MALDICIONES GENERACIONALES
Cada generación de cristianos se
ha visto obligada a lanzarse a las páginas de la Santa Escritura
para exponer y defender el verdadero evangelio de los ataques diabólicos contra
la pureza de la sana doctrina. Este es uno de esos tiempos. Lo vemos en la historia
de la Iglesia. Cada vez que Dios ha hablado o hecho algo, el diablo se ha
movido paralelamente. Para cada trigo de Dios, Satanás ha sembrado su cizaña
(Mateo 13:37-43). En el Nuevo Testamento encontramos la obra de Jesús, el
Espíritu Santo y el evangelio. Pero también nos sorprende que Iglesias como la
de Corinto le daban la bienvenida a “otro Jesús”, “otro Espíritu” y “otro
evangelio” (2 Corintios 11:4).
Escudriñaremos un tema que
está en apogeo en nuestro tiempo, ‘maldiciones generacionales’ también conocido por
‘maldiciones ancestrales’ ó ‘maldiciones familiares’. Esta nueva
"doctrina" no se sostiene por sí sola sino que es parte de un esquema
mayor el cual es promovido por aquellos que dicen tener ‘ministerios de
liberación’. El esquema completo incluye temas como: ‘guerra espiritual’,
‘sanidad interior’, ‘liberación de endemoniados’, ‘pensamiento y confesión
positiva’ y ‘prosperidad financiera’ entre otros.
El centro de esta enseñanza, y lo
que nos mueve a escribir sobre este tema, es que estos ministerios están
dirigidos a cristianos y no a inconversos. ¡Pues según ellos, son los
cristianos nacidos de nuevo quienes necesitan ser liberados de maldiciones
generacionales!
Siempre que Dios está
obrando en algo, el diablo comienza a sembrar sustitutos, símiles, parecidos,
excesos, abusos, medias verdades, cizañas que terminen desacreditando y
debilitando esa gracia y verdad que Dios está sembrando en Su Iglesia. Mientras
Dios entregaba al Cristo para Salvación, el diablo lanzaba a sus falsos Cristos
al mundo: Teudas y Judas el Galileo (Hechos 5:36,37).
debemos ser sabios y,
“para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros”, no debemos ignorar
“sus maquinaciones” (2 Corintios 2:11).
por medio de las Escrituras, Dios comenzó a advertir a Su
Iglesia sobre cómo ciertos hombres estaban enseñando mentiras de este mundo haciéndolas
pasar como verdades bíblicas. Y no solo habían logrado hacerse muy famosos,
sino realmente ricos.
Parece ser que Satanás siempre
mantiene a los creyentes entretenidos con nuevos descubrimientos que ‘al
parecer’ tienen fundamento bíblico sólido y hacen que la Iglesia crezca y se
fortalezca pero que en realidad son ataques sutiles a la verdad de la Palabra y
socavan la eficacia del evangelio.
A propósito, como es de esperarse, todos los que enseñan esta creencia dicen tener pruebas irrefutables que confirman la verdad de su doctrina. Hablan y predican de personas, especialmente creyentes, que tenían maldiciones generacionales o ancestrales y que ahora están libres. Lo más serio de este reclamo es que este movimiento está sucediendo no en iglesias que por siempre han sido reconocidas como ‘falsas’, sino que está ocurriendo en aquellas iglesias o congregaciones que son aceptadas y reconocidas como iglesias que mantienen las doctrinas centrales del cristianismo histórico, apostólico y bíblico.
Pero lo que debemos de hacer como creyentes, no es mirar las experiencias, sino mirar la Palabra de Dios. Si por experiencias se hicieran válidas todas las reclamaciones, entonces tendríamos que aceptar como verdaderas todas las religiones del mundo, pues en todas ellas se hacen milagros y prodigios y se tienen muchas experiencias como prueba y testimonio. El problema está en que cuando el milagro o liberación ocurre en una iglesia aceptada, con pastores y lideres de ‘doctrina aceptable’ y sobre todo en el nombre de Jesús, entonces se hace difícil pensar que no sea verdad, ni que sea Dios mismo obrando tales cosas.
Definición
Creo que primero hace falta
definir lo que se quiere decir con ‘maldiciones generacionales’. Veamos la
siguiente definición presentada por ‘Apologetics Index’:
‘Una popular, aunque aberrante enseñanza que
mantiene que los problemas en la vida de un Cristiano – incluyendo enfermedad,
pobreza, desastres naturales, y etcétera – pueden todos ser consecuencia de
alguna maldición proferida muchas generaciones atrás. A menudo, los creyentes
en esta teoría se hallan envueltos en igualmente aberrante variedad de guerra
espiritual, con un énfasis no-sano y no-bíblico en los demonios. Muy
prevaleciente en los movimientos ‘Palabra-de-Fe’, así como en los
controversiales movimientos de renovación y avivamientos de nuestros días.’
Esta definición coincide con lo
dicho por los promotores de esta creencia. Una conocida tele-evangelista
sostiene en su libro ‘maldiciones generacionales’ que:
los problemas humanos tales como miedo,
problemas en los pies, dolores de cabezas, migrañas, enfermedades del corazón,
complejo de inferioridad, insomnio, esclerosis múltiple, auto-imagen negativa,
condición nerviosa, infartos, pobreza, hijos rebeldes, familiares inconversos,
preocupaciones, etc. son maldiciones.
En resumen, todas las cosas malas
que ocurren ‘pueden ser’ resultado de una maldición generacional; pero más
adelante veremos que la frase ‘pueden ser’ en realidad significa ‘siempre
son’ para estos maestros. Y al fin de cuenta todo el mundo necesita ser
liberado de tales maldiciones.
Fondo Bíblico
Como los cristianos creemos en la Biblia, los proponentes de
esta teoría utilizan citas bíblicas que ciertamente pueden hacer pensar a los
menos preparados bíblicamente (lo cual, lamentablemente, es la gran mayoría de
los cristianos), que lo que se dice es realidad. Por cierto, no todo lo que se
dice y se enseña en esta teoría es falso, pues toda doctrina por muy falsa que
sea contiene algo de verdad en ella.
Cuando leemos en los siguientes
textos de la Biblia,
los cuales son utilizados como base principal de esta creencia, vemos que el
castigo ó consecuencia negativa generacional fue establecido por Dios como por
el pecado…
Éxodo 20:5
5 No te inclinarás á ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu
Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos,
sobre los terceros y sobre los cuartos, á los que me aborrecen,
Éxodo 34:7
7 Que guarda la misericordia en millares, que perdona la iniquidad, la
rebelión, y el pecado, y que de ningún modo justificará al malvado; que
visita la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los
hijos, sobre los terceros, y sobre los cuartos.
La enseñanza principal en esta
doctrina está en que las cosas malas que nos suceden son consecuencia de los
pecados de nuestros antepasados. Una lista de cosas adversas, tales como las
que presentamos anteriormente en este estudio se deben a esta maldición que nos
llegó ‘de gratis’, simplemente por haber venido de una familia cuyo árbol
genealógico fue infectado por la iniquidad. Según esta enseñanza, el árbol
familiar de cualquier persona puede ser maldecido por el pecado de uno de sus
miembros. Eso es lo que dice una famosa maestra:
"Alguien en un árbol familiar comienza la
maldición por medio de la desobediencia"
Así que el impacto de ésta
enseñanza es universal. Aquí vemos como el ‘pueden
ser’ se convierte en ‘siempre son’. Si cualquier antepasado nuestro
comienza la maldición solamente por desobedecer, entonces no solo algunos, sino
todos los seres humanos están bajo maldición y necesitan romper tales
maldiciones. Pues, ¿quien tiene antepasados que nunca hallan cometido
desobediencia (pecado)? ¡Nadie!
Ahora aquí hay algo de verdad y es
necesario que notemos lo que hay de cierto en esto, pues de acuerdo a la
declaración bíblica de los versos que presentamos anteriormente, eso es así aun
en el presente pero debido al pecado de Adán.
Romanos 5:12,14, 19
12
Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un
hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por
cuanto todos pecaron.14 No obstante, reinó la muerte desde Adán
hasta Moisés, aun en los que no pecaron a la manera de la transgresión de Adán,
el cual es figura del que había de venir. 19 Porque así como por
la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así
también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos.
El pecado de Adán trajo
condenación y maldición a toda la raza humana (y la tierra - Gen. 3:17-18) y
como consecuencia los hombres son considerados 'por naturaleza...hijos de
ira'. Los hombres que no vienen a Cristo en fe, siguen bajo esta
condenación pero los que creen en Cristo "no están en condenación"
(Romanos 5:1). Los Cristianos han sido liberados del poder del pecado y
han sido trasladados de las tinieblas al reino de Cristo.
Colosenses 1
12 con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de
la herencia de los santos en luz; 13 el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo,
14 en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de
pecados.
¿Cómo puede el hombre
que ha creído en Cristo ser "LIBRADO de la potestad de las tinieblas Y
TRASLADADO AL REINO DE CRISTO" y a la misma vez permanecer bajo "la
potestad de las tinieblas" y VIVIENDO EN EL REINO DE DIABLO?. Cuándo el
hombre cree en Cristo, Dios le da libertad del poder del Diablo, ¡ESO ES LO QUE
SIGNIFICA LA SALVACION!.
Cualquier persona que esté bajo la potestad del Diablo y sus demonios en
cualquier área de su vida por muy poca que sea, NO HA SIDO SALVADA y sigue
viviendo en CONDENACIÓN. Pero volviendo a las "doctrinas" de
estos maestros de maldiciones, ellos no hablan mucho de ésta realidad bíblica
de que el hombre CREYENTE ha sido liberado totalmente del poder del
diablo y hay mucho mas en cuanto a esta enseñanza que estos maestros no revelan
a sus discípulos pues si lo hacen destruyen sus propios ministerios y por
supuesto sus entradas financieras.
La enseñanza principal en esta
doctrina está en que las cosas malas que nos suceden son consecuencia de los
pecados de nuestros antepasados. Una lista de cosas adversas, tales como las
que presentamos anteriormente en este estudio se deben a esta maldición que nos
llegó ‘de gratis’, simplemente por haber venido de una familia cuyo árbol
genealógico fue infectado por la iniquidad. Según esta enseñanza, el árbol
familiar de cualquier persona puede ser maldecido por el pecado de uno de sus
miembros. Eso es lo que dice una famosa maestra:
El pecado de Adán trajo
condenación y maldición a toda la raza humana (y la tierra - Gen. 3:17-18) y
como consecuencia los hombres son considerados 'por naturaleza...hijos de
ira'. Los hombres que no vienen a Cristo en fe, siguen bajo esta
condenación pero los que creen en Cristo "no están en condenación"
(Romanos 5:1). Los Cristianos han sido liberados del poder del pecado y
han sido trasladados de las tinieblas al reino de Cristo.
LA
INIQUIDAD
Ahora veremos un elemento que es
de suma importancia para esta enseñanza. La clave principal de esta doctrina se
encuentra centrada en esta palabra, ‘iniquidad’. Según ellos, esta palabra es
una referencia a pecados graves y enraizados que ‘atan’ a las personas aun
después de convertidas al evangelio. Estas iniquidades son identificadas como
ataduras heredadas de los antepasados. Los cristianos, aún después de
convertidos, pueden continuar ‘atados’ a estas iniquidades heredadas y no
pueden salir de ellas ‘hasta que sean rotas todas las ataduras’.
Métodos de Limpieza
Existen varias maneras en las que
las personas pueden recurrir para limpiarse de tales ataduras ancestrales. La primera es ‘descubrir y quebrantar’, otra
es ‘confesar y perdonar’ y finalmente existe el exorcismo o ‘la expulsión de
demonios’ y espíritus inmundos heredados.
Descubrir y quebrantar: El
principal método de limpieza en contra de las ‘maldiciones generacionales’ es
la de ‘descubrir y quebrantar’ por medio de la repetición de oraciones
prescritas y diseñadas para tal propósito. Así que primero hay que descubrir la
realidad de las maldiciones generacionales. Para que la diagnosis sea
descubierta, la persona debe de acudir a alguien que tenga un ministerio de
liberación, ya sea en persona o por medio de libros o escritos. Así, entonces
se determina si la persona es victima de maldiciones generacionales. Por
supuesto que la mayoría de las personas van a tener algún caso donde las cosas
no le han ido bien financieramente. Algún familiar en vicios de drogas o
alcohol, alguna enfermedad grave en su familia como diabetes, cáncer, etc.
Algún pecado que saben que deben dejar, algún antepasado que no era creyente,
etc. Pero ese es el método de descubrir, y luego de descubierta la maldición,
entonces se debe proceder a ser liberados.
A menudo las personas deben ser
liberadas de la maldición antes de que puedan arrepentirse, pues en muchas
ocasiones, el arrepentimiento es imposible porque la maldición no ha ido
quebranta. Por ejemplo, el siguiente caso es citado donde una joven quería
convertirse pero no podía porque estaba bajo control de espíritus inmundos por
la maldición de sus antepasados. No fue hasta que la persona confesó los
pecados de sus abuelos que pudo recibir salvación.
"Yo le dije a Maria que era tiempo de que
renunciara a lo que su familia había hecho y a los espíritus asignados como
resultado… Inmediatamente Maria bajo su cabeza y comenzó a orar en voz alta.
Ella pidió perdón por su familia estar envuelta con el hombre de los pollos.
Ella oró por liberación del mal. Luego pausó. “¡Él lo hizo!" Gritó ella,
lagrimas de gozo bajaban por sus mejillas. ¡"El me salvo! Él está en mi
corazón." Nosotros también celebramos su victoria".
Esta historia es interesante, pero
¿qué sucedería si la persona fue adoptada y no sabe de su familia natural?,
¿Que de aquellos que no saben nada de lo que su familia pasada hizo? ¿Entonces
que hemos de hacer?. Además, no existe base bíblica este tipo de manejo en el
evangelismo. No es sabio confiar en experiencias seculares que aparentan dar
buenos resultados. La Biblia
declara que el evangelio predicado, "es poder de Dios para salvación a
todo el que cree" (Romanos 1:16).
Así que luego de haber descubierto
que en realidad existen tales maldiciones sobre la persona, se debe de proceder
a repetir oraciones de la siguiente manera para quebrantar la maldición:
"Yo cancelo toda obra demoníaca que halla
sido pasada a mí de mis ancestros… Yo renuncio toda asignación satánica que sea
dirigida a mi y mi ministerio, y yo cancelo toda maldición que Satanás y sus
obreros hallan puesto sobre mi… Yo rechazo todos los otros sacrificios de
sangre donde Satanás halla reclamado propiedad de mi"
Como se puede dar cuenta, la
oración incluye proclamación sobre los espíritus demoníacos pues ellos enseñan
que la manera en que la maldición pasa de generación a generación es por medio
de espíritus inmundos.
Confesión y Perdón:
Otro método es el de sanar las memorias. Por medio de este método se busca
‘revivir’ todas las experiencias pasadas que nos causan resentimiento y
perdonar a aquellos que causaron el mal. Estas memorias suelen, según ellos,
traer maldición por medio del rencor y la amargura; también se dice que los
demonios pueden entrar en la persona que no perdona.
Expulsión de Demonios:
Algunos casos van hasta el punto donde la persona debe ser liberada por medio
la expulsión de demonios de la persona, también conocido como ‘exorcismo’ ó
‘guerra espiritual’. Estos demonios han llegado a la persona como ‘heredad’ por
el pecado de sus antepasados. Según esta teoría detrás de cada pecado existe un
demonio que lo causa. Cuando la persona practica un pecado, el demonio
pertinente a este pecado posee al individuo y es pasado a sus descendientes
naturales.
¿CRISTIANOS BAJO MALDICIÓN?
Después de haber presentado lo que
esta teoría enseña, pasaremos a exponer las razones por las cuales esta debe
ser rechazada y condenada por los cristianos. El estudio Bíblico nos lleva a la
conclusión de que es imposible para un cristiano estar bajo maldición. Por
supuesto, esto es algo que es fácil de entender para aquellos que escudriñan la Biblia y la aceptan, pero
otros que han sido indoctrinados en estas doctrinas falsas se les hace muy
difícil de creer, especialmente cuando sus sentimientos, emociones y
‘experiencias’ les dicen que todo esto es verdad.
¿Qué es maldición?
En primer lugar debemos de notar
que la palabra ‘maldición’ no está en el ‘texto clave’ utilizado. La maldición
es entonces ‘asumida’.
La palabra maldición de la manera
que es usada en la Biblia
tiene que ver la invocación de condenación y mal sobre alguien con el fin de traer
consecuencias negativas. El primero en declarar maldición sobre un ser
humano fue Dios quien también maldijo la tierra y a Satanás. Dios es el que
origina la maldición ó consecuencias negativas como "castigo" por el
pecado. En la ley Dios estableció una larga lista de Maldiciones (Consecuencias
Negativas) por causa del pecado. Estas consecuencias negativas son de carácter
tanto temporales como eternos. El hombre está bajo maldición por causa del
pecado y como consecuencia su fin es el infierno.
¿Que es iniquidad?
Iniquidad es una palabra que Dios
usa para referirse a la ‘trasgresión a su ley’. En el contexto utilizado parece
que tiene que ver con la idolatría. Pero este no es el único término que se usa
en la Biblia
para ese pecado sino que también se usan términos como maldad, pecado,
transgresión, prevaricación, etc.
¿Qué significa "visitar la
iniquidad?”
La
Biblia dice:
Éxodo 20:5
5 No te inclinarás á ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu
Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre
los hijos, sobre los terceros y sobre los cuartos, á los que me aborrecen,
Éxodo 34:7
7
Que guarda la misericordia en millares, que perdona la
iniquidad, la rebelión, y el pecado, y que de ningún modo justificará al
malvado; que visita la iniquidad de los padres sobre los
hijos y sobre los hijos de los hijos, sobre los terceros, y sobre los cuartos.
Los proponentes y maestros de esta
teoría nos hacen pensar que la frase "que visita la iniquidad de los
padres sobre los hijos" de alguna manera significa que la iniquidad (los
pecados) de los padres ‘es heredada por’ ó ‘transferida a’ los hijos, pero esta
interpretación está muy lejos de la verdad pues no hay razón alguna en el
contexto para entretener tal idea. Pero
por supuesto, la Biblia
‘una vez torcida’ puede significar lo que cualquiera desee. Así que tenemos
tres errores detectados casi de entrada:
1. Añaden al texto
la palabra "maldición"
2. Confunden el
‘efecto’ con la ‘causa’
3. Cambian a Dios
por Satanás
Estos errores los veremos en
detalle a continuación:
El primer error que cometen
estos maestros es el de añadir la palabra ‘maldición’ al texto bíblico. Es
claro en otros textos que Dios declara que la maldición de la ley
llegará a aquellos que quebrantan la ley, pero esta maldición no es especifica
solo al pecado especifico de la iniquidad sino a ‘toda’ la desobediencia a la
ley y según el texto es aplicable solo al que rompe la ley, no dice que es
hereditaria:
Deuteronomio 27
14
Y hablarán los Levitas, y dirán á todo varón de Israel
en alta voz: 15 Maldito el hombre que hiciere escultura ó imagen de
fundición, abominación á Jehová, obra de mano de artífice, y la pusiere en
oculto. Y todo el pueblo responderá y dirá: Amén.16 Maldito el que
deshonrare á su padre ó á su madre. Y dirá todo el pueblo: Amén.17
Maldito el que redujere el término de su prójimo. Y dirá todo el pueblo: Amén.18
Maldito el que hiciere errar al ciego en el camino. Y dirá todo el pueblo:
Amén.19 Maldito el que torciere el derecho del extranjero, del
huérfano, y de la viuda. Y dirá todo el pueblo: Amén.20 Maldito el
que se echare con la mujer de su padre; por cuanto descubrió el regazo de su
padre. Y dirá todo el pueblo: Amén.21 Maldito el que tuviere parte
con cualquiera bestia. Y dirá todo el pueblo: Amén.22 Maldito el que
se echare con su hermana, hija de su padre, ó hija de su madre. Y dirá todo el
pueblo: Amén.23 Maldito el que se echare con su suegra. Y dirá todo
el pueblo: Amén.24 Maldito el que hiriere á su prójimo ocultamente.
Y dirá todo el pueblo: Amén.25 Maldito el que recibiere don para
herir de muerte al inocente. Y dirá todo el pueblo: Amén.26
Maldito el que no confirmare las palabras de esta ley para cumplirlas. Y dirá
todo el pueblo: Amén.
El segundo error que
cometen estos maestros es el de confundir la ‘maldición’ con la ‘iniquidad’ ó
el ‘pecado’. A veces se refieren a la ‘maldición’ como la misma iniquidad ó
pecado y otras veces se refieren a la maldición como ‘el resultado’ del
pecado. Es decir, se hace referencia a
los términos confundiéndolos uno con otro como si fueran la misma cosa. A
menudo se hace referencia al acto de pecado como si fuera la maldición misma y
viceversa. He aquí esta clara confusión en el testimonio de alguien que dice
haber estado bajo influencia de tales maldiciones:
Muchos de nuestros problemas de pecado se
remontan a los días de nuestra niñez, sin embargo, una gran parte de nuestros
problemas de pecado son actualmente heredados de nuestros padres a través de un
fenómeno conocido como ‘maldiciones generacionales’. Mi propia familia sufre de
la maldición generacional de la pobreza hasta el punto que, aun a pesar de la
aparente prosperidad de mis padres, ellos todavía se quejan de nunca tener
suficiente dinero para pagar sus cuentas –¡ tales maldiciones se remontan hasta
mis abuelos! Esto es, de hecho, la razón porque la pobreza fue un gran problema
para mí durante el Segundo Viento. Las maldiciones generacionales pueden
ciertamente llevar al desarrollo de pecados profundamente enraizados en
nuestras vidas, y la liberación milagrosa de las maldiciones
generacionales son la clave para el arrepentimiento y la liberación de ciertos
pecados. Yo sé que he ciertamente recibido liberación de la maldición
generacional de la pobreza a través del Segundo Viento de la Bendición de Toronto.
Liberación de las maldiciones generacionales a menudo puede envolver el perdón
de nuestros abuelos y tatarabuelos, y podemos ser llevados a arrepentirnos en el
lugar de nuestros antepasados para así romper la maldición. Mayormente, las
raíces de nuestras maldiciones generacionales son reveladas a nosotros por
medio de la revelación directa del Espíritu Santo – ciertamente aun más desde
que abrazamos la Bendición
de Toronto. [énfasis añadido]
Este error es muy peligroso porque
puede llevar a la persona a concluir que en realidad el pecado que comete no es
‘su pecado’ sino el pecado que ha heredado de sus antepasados. Tal cosa
es hacer a Dios mentiroso. La raza humana está en condenación a consecuencia
del pecado de Adán, pero cada persona tendrá que dar cuenta a Dios por su
pecado, no el de sus padres.
1 Juan 1
10
Si dijéremos que no hemos pecado, lo hacemos á él
mentiroso, y su palabra no está en nosotros.
‘Visitar la iniquidad’ no
significa que el pecado sería transferido de generación en generación sino que ‘el
castigo ó consecuencia por el pecado’, sería transferido de generación
a generación PERO existe una condición y sigue diciendo "…de aquellos
que me odian."(Éxodo 20:5.) Es
decir de los que continuaban apartados de Dios. Cuando alguien se apartaba del
pecado y no seguía los pasos de sus antepasados, entonces la bendición de Dios
estaba disponible, "…hasta mil generaciones" (Éxodo 20:6),
queriendo indicar, eternamente, mientras se obedecía a Dios.
Hace falta aclarar en este punto
que la conducta 'externa' de los padres tiene influencia sobre los hijos, por
eso la Biblia
nos ordena "instruye al niño en su camino y cuando sea viejo no se
apartará de él" (Proverbios 22:6; Efesios 6:4). Sin duda, el ejemplo de
los padres, ya sea bueno o malo de afecta los hijos; pero eso está muy lejos de
decir que los pecados y demonios son heredados o traspasados por vía genética
y/ o reproductiva.
El tercer error tiene que
ver con cambiar a Dios por Satanás. Por eso le enseñan a sus seguidores a orar
así:
"Yo cancelo toda maldición que Satanás y
sus obreros hallan puesto sobre mi…".
Atribuyen la obra de maldición al
diablo cuando la Biblia
claramente dice que es Dios mismo quien pone el castigo:
"…porque yo soy Jehová tu
Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de
los padres sobre los hijos, sobre los terceros y sobre los cuartos, á los que
me aborrecen…"
Claramente: ¡No es Satanás
quien está en control y quien maldice y castiga la iniquidad, es Dios mismo
quien lo hace! Aun si Satanás quisiera maldecir a los hijos de Dios,
no puede hacerlo si Dios mismo no los maldice primero. Eso es exactamente lo
que pasa, es Dios quien está en control aun de las acciones de los enemigos de
sus hijos. En el caso de Barac cuando pedía a Balaam que maldijera el
pueblo de Dios, este, por tres veces, en vez de maldición pronunciaba
bendición…
Números 22
12 Entonces dijo Dios á Balaam: No vayas con ellos, ni maldigas al
pueblo; porque es bendito.
Números 23
8 ¿Por qué maldeciré yo al que Dios no maldijo? ¿Y por qué he de
execrar al que Jehová no ha execrado? 9 Porque de la cumbre
de las peñas lo veré, Y desde los collados lo miraré: He aquí un pueblo que
habitará confiado, Y no será contado entre las gentes. 10 ¿Quién
contará el polvo de Jacob, O el número de la cuarta parte de Israel? Muera mi
persona de la muerte de los rectos, Y mi postrimería sea como la suya. 11
Entonces Balac dijo á Balaam: ¿Qué me has hecho? hete tomado para que
maldigas á mis enemigos, y he aquí has proferido bendiciones. 12 Y
él respondió, y dijo: ¿No observaré yo lo que Jehová pusiere en mi boca para
decirlo?
Deuteronomio 23
5 Mas no quiso Jehová tu Dios oír á Balaam; y Jehová tu Dios te volvió
la maldición en bendición, porque Jehová tu Dios te amaba.
Tal como en el caso de Barac y
Balaam (lea Números 23); Cuando alguien trata de poner alguna maldición sobre
los hijos de Dios, esta maldición es convertida en bendición por Dios, porque
Él cuida de sus hijos y nadie les puede hacer daño pues él nos ha dado poder
sobre el enemigo. Así que la idea de que tenemos que estar ‘preocupados; por
los que nos maldicen y romper tales maldiciones es tonta siendo que es Dios
mismo quien cuida, protege y defiende a sus hijos.
Lucas 10
18
--Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo
--respondió él--. 19 Sí, les he dado autoridad a ustedes para
pisotear serpientes y escorpiones y vencer todo el poder del enemigo;
nada les podrá hacer daño.
El desconocimiento y la confusión,
no son solo en el ámbito de los seguidores, sino que los mismos líderes de
estos grupos despliegan gran ignorancia cuando hablan sobre el tema. Muestran
gran falta de educación y poca hermenéutica ó principios básicos de
interpretación bíblica al aplicar versos dirigidos a una situación particular
del Antiguo Testamento a los Cristianos que viven bajo el Nuevo Testamento sin
hacer una aplicación propia de los versos pertinentes en el Nuevo Pacto. Tales
declaraciones nos dejan ver claramente que estas personas, ya sea intencional o
ignorantemente, no le dicen al oyente todo el consejo de la Palabra respecto al
tema de las maldiciones y los castigos generacionales.
¿PORQUE UN CRISTIANO NO PUEDE
ESTAR BAJO MALDICIÓN?
La
Biblia nos enseña que los Cristianos no
pueden ser afectados por las maldiciones. A continuación presentamos siete
razones importantísimas que nos prueban esta verdad.
1. El que
está en Cristo es nueva criatura.
La
Biblia es muy clara en que ‘si alguno
está en Cristo, nueva criatura es’ (Romanos 5:1). Dios ha tomado el pasado de
una persona y lo ha quitado de su cuenta. Es una nueva criatura, una nueva
creación. Esto significa que es como un niño recién nacido. Cuando la Biblia habla de nuevo
nacimiento, se esta refiriendo a la posición y condición del creyente frente a
Dios. Este acto de regeneración le da entrada al individuo al
reino de Dios por medio del lavamiento de sus pecados…
Tito 3
4
Pero cuando se manifestaron la bondad y el amor de
Dios nuestro Salvador, 5 él nos salvó, no por nuestras propias obras
de justicia sino por su misericordia. Nos salvó mediante el lavamiento de
la regeneración y de la renovación por el Espíritu Santo, 6
el cual fue derramado abundantemente sobre nosotros por medio de Jesucristo
nuestro Salvador. 7 Así lo hizo para que, justificados por su
gracia, llegáramos a ser herederos que abrigan la esperanza de recibir la vida
eterna.
El creyente cuando es salvo, es
como un niño recién nacido, sin pecado alguno. Por medio de la regeneración ‘es
lavado’ y ‘es renovado’ por medio del Espíritu Santo, el cual es derramado
abundantemente sobre el o ella.
2.Está
en paz con Dios.
El pecador está en guerra con
Dios, pero cuando la persona viene a Cristo, entonces ésta tiene paz con Dios.
Jesús dijo:
Juan 14
26
Mas el Consolador, el Espíritu Santo, al cual el Padre
enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todas las
cosas que os he dicho. 27 La paz os dejo, mi paz os doy: no como
el mundo la da, yo os la doy. No se turbe vuestro corazón, ni
tenga miedo.
¿Que es eso de que Cristo puede
dar una paz la cual el mundo no puede dar? Esto significa que esta paz es "paz
con Dios". Los creyentes tienen esa paz. Esto es importante en
este tema porque estos maestros enseñan que la maldición llega a la persona de
parte de Satanás, sin embargo, la
Biblia dice que es Dios quien pone la persona bajo maldición
como castigo por su iniquidad.
Romanos 5
1
JUSTIFICADOS pues por la fe, tenemos paz para con
Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo:
Si el creyente está en paz con
Dios, habiendo sido declarado ‘justo’; entonces no hay razón alguna para que
Dios le ponga bajo maldición por su pecado.
Romanos 5
9
Y ahora que hemos sido justificados por su sangre,
¡con cuánta más razón, por medio de él, seremos salvados del castigo de
Dios!
Por cuanto el creyente está en paz
con Dios y no en guerra ó rebelión contra él, no puede llevar las consecuencias
por el pecado, ni temporales ni eternas, aun cuando de alguna forma ú otra
peque. Esto nos lleva al próximo punto…
3.Está
libre de ‘las consecuencias’ del pecado
Dios es un Dios que castiga el
pecado. Cuando Cristo murió en la cruz, él pagó por nuestros pecados, Dios no
simplemente olvidó el pecado sino que ‘el mismo’, en la persona de Cristo,
castigó nuestros pecados.
Isaías 53
4 Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores;
y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. 5
Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados: el
castigo de nuestra paz sobre él; y por su llaga fuimos nosotros curados.6 Todos nosotros nos
descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino: mas Jehová cargó
en él el pecado de todos nosotros.
Cuando la Biblia habla de castigo por
el pecado, este tiene un significado distinto al de la disciplina. La
‘disciplina’ viene con amor para corrección y restauración, pero la ira viene
con odio para condenación y destrucción. El creyente del Nuevo Testamento
está en una posición distinta al creyente bajo la Ley en el sentido que no tiene
que cargar con las consecuencias negativas del pecado, (mas adelante veremos
porque)…
Hebreos 12
5 Y estáis ya olvidados de la exhortación que como con hijos habla con
vosotros, diciendo: Hijo mío, no menosprecies el castigo del Señor, Ni desmayes
cuando eres de él reprendido. 6 Porque el Señor al que ama
castiga, Y azota á cualquiera que recibe por hijo. 7 Si sufrís
el castigo, Dios se os presenta como á hijos; porque ¿qué hijo es aquel á quien
el padre no castiga? 8 Mas si estáis fuera del castigo, del cual
todos han sido hechos participantes, luego sois bastardos, y no hijos. 9
Por otra parte, tuvimos por castigadores á los padres de nuestra carne, y los
reverenciábamos, ¿por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los
espíritus, y viviremos? 10 Y aquellos, á la verdad, por pocos días
nos castigaban como á ellos les parecía, mas éste para lo que nos es
provechoso, para que recibamos su santificación.
La maldición implica que la ira de
Dios está sobre la persona, algo que es natural para el no creyente, el que NO
ES hijo de Dios, pero el creyente ya no está bajo la ira de Dios…
Efesios 2:3
Entre los cuales todos nosotros
también vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la
voluntad de la carne y de los pensamientos; y éramos por naturaleza hijos de
ira, también como los demás.
Nótese que Pablo usa el verbo en
tiempo ‘pasado’ no presente. ‘Éramos hijos de ira’ ya no lo somos.
Efesios 5:6
Nadie os engañe con palabras vanas;
porque por estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de
desobediencia.
¡Los hijos de desobediencia son
los pecadores, nunca los Cristianos!
Colosenses 3:6
Por las cuales cosas la ira de
Dios viene sobre los hijos de rebelión.
Los pecadores que están sin
Cristo, y desobedecen al evangelio, están bajo ira de Dios y nosotros ‘éramos’
en tiempo pasado, hijos de ira, hijos de desobediencia, hijos de rebelión,
etc.; pero ya no lo somos. Ahora somos ‘amados de Dios’.
Juan 3
18 El que en él cree, no es condenado; mas el que no cree, ya es condenado, porque no creyó en el
nombre del unigénito Hijo de Dios.
Así que el que cree, por la misma
declaración de la Escritura
"no está en condenación" lo cual es la consecuencia del pecado…
Salmos 32
1
BIENAVENTURADO aquel cuyas iniquidades son perdonadas,
y borrados sus pecados.2 Bienaventurado el hombre á quien no imputa
Jehová la iniquidad, Y en cuyo espíritu no hay superchería.
Por eso somos bienaventurados
porque tenemos paz con Dios y nuestro pecado ¡no se nos tiene en cuenta!
4.¡Dios
ha establecido que no será más!
El cristiano no puede estar bajo
"maldición generacional" porque Dios mismo declaró:
Ezequiel 18 (NVI)
1 El Señor me dirigió
la palabra: 2 «¿A qué viene tanta repetición de este *proverbio tan conocido en
Israel: Los padres comieron uvas agrias, y a los hijos se les destemplaron los
dientes? 3 Yo, el Señor omnipotente, juro por mí mismo que jamás se volverá
a repetir este proverbio en Israel. 4 La persona que peque morirá. Sepan que todas las vidas me pertenecen, tanto la del padre como la del
hijo. 5 »Quien es justo practica el derecho y la justicia; 6 no participa de
los banquetes idolátricos en los cerros, ni eleva plegarias a los ídolos
malolientes de Israel. No deshonra a la mujer de su prójimo, ni se une a la
mujer en los días de su menstruación. 7 No oprime a nadie, ni roba, sino que
devuelve la prenda al deudor, da de comer al hambriento y viste al desnudo. 8
No presta dinero con usura ni exige intereses. Se abstiene de hacer el mal y
juzga imparcialmente entre los rivales. 9 Obedece mis decretos y cumple
fielmente mis *leyes. Tal persona es justa, y ciertamente vivirá. Lo afirma el
Señor omnipotente. 10 »Pero bien puede suceder que esa persona tenga un hijo
violento y homicida, que no siga su ejemplo 11 y participe de los banquetes
idolátricos en los cerros; que deshonre a la mujer de su prójimo, 12 oprima al
pobre y al indigente, robe y no devuelva la prenda al deudor, y eleve plegarias
a los ídolos e incurra en actos repugnantes; 13 que, además, preste dinero con
usura y exija intereses. ¿Tal hijo merece vivir? ¡Claro que no! Por haber
incurrido en estos actos asquerosos, será condenado a muerte, y de su muerte
sólo él será responsable. 14 »Ahora bien, ese hijo podría a su vez tener un
hijo que observa todos los pecados de su padre, pero no los imita, 15 pues no
participa de los banquetes idolátricos en los cerros, ni eleva plegarias a los
ídolos malolientes de Israel, ni deshonra a la mujer de su prójimo; 16 no
oprime a nadie, no roba, devuelve la prenda al deudor, da de comer al
hambriento y viste al desnudo; 17 se abstiene de hacer el mal, no presta dinero
con usura ni exige intereses; cumple mis leyes y obedece mis decretos. Un hijo
así no merece morir por la maldad de su padre; ¡merece vivir! 18 En cuanto a su
padre, que fue un opresor, que robó a su prójimo y que hizo lo malo en medio de
su pueblo, ¡morirá por su propio pecado!
Jeremías 31
28 Y así como he estado vigilándolos para arrancar y derribar, para
destruir y demoler, y para traer calamidad, así también habré de vigilarlos
para construir y plantar afirma el Señor. 29 En aquellos días no
volverá a decirse:»Los padres comieron uvas agrias,y a los hijos se les
destemplaron los dientes. 30 Al contrario, al que coma uvas
agrias se le destemplarán los dientes, es decir, que cada uno morirá por su
propia iniquidad.
Usted
se estará preguntando ¿si Dios dice que no será más, no significa eso que en un
tiempo sí fue? La pregunta es válida y puede ser vista desde por lo menos dos
puntos de vista. Primero es lo que “se
decía”. Desde el principio es un trato
con Israel, Dios declaró en su ley a Israel que cuando se administrara la
justicia en su tierra, la culpa y la consecuencia por el pecado de cada cual
sería suya. Leemos:
Deuteronomio 24:16
Los padres no morirán por sus hijos, ni los hijos morirán por sus
padres; cada uno morirá por su propio pecado.
Sin embargo, Dios se reserva el
derecho a castigar la nación completa por los pecados amontonados de un pueblo
no arrepentido (ver Números 14:1; Deuteronomio. 5:9). Los textos en cuestión dicen que “no se dirá
más…no volverá a decirse…”; el proverbio se había repetido en Israel,
particularmente en su cautividad babilónica por las tribus de Judá y Benjamín
quizás como queriendo limpiarse a sí mismos diciendo que solamente estaban
recibiendo el castigo por los pecados que sus padres habían cometido pero que
ellos no eran culpables. La segunda forma de ver el texto es en relación con
las claras amenazas que Dios hizo al pueblo de Israel en Éxodo 20:5, 34:7;
Levítico 26. Cuando leemos el libro de
Daniel, el mismo profeta habla del exilio del pueblo de Israel
por setenta años en Babilonia. Al final
de este periodo, en su oración a Dios, Daniel se expresa de manera que reconoce que la maldad de sus
antepasados (y los de ellos) había traído consecuencias al pueblo:
Daniel 9:16
Oh Señor, conforme a todos tus actos de
justicia, apártese ahora tu ira y tu furor de tu ciudad, Jerusalén, tu santo
monte; porque a causa de nuestros
pecados y de las iniquidades de nuestros padres, Jerusalén y tu pueblo son
el oprobio de todos los que nos rodean.
Al
hacer esta oración, Daniel está llenando el pre-requisito establecido por Dios
mismo antes de que ellos pudiesen volver a ocupar la tierra prometida. Debían de “confesar su iniquidad y la de sus
antepasados…”:
Levítico 26:40-42
"Si confiesan su iniquidad y
la iniquidad de sus antepasados, por las infidelidades que cometieron contra
mí, y también porque procedieron con hostilidad contra mí 41 (yo también procedía con hostilidad contra
ellos para llevarlos a la tierra de sus enemigos), o si su corazón incircunciso
se humilla, y reconocen sus iniquidades, 42
entonces yo me acordaré de mi pacto con Jacob, me acordaré también de mi
pacto con Isaac y de mi pacto con Abraham, y me acordaré de la tierra.
En su
oración, Daniel, aunque era hombre justo y temeroso de Dios se identificó
moralmente con el pecado de su pueblo y de sus padres tal como lo requería Dios
antes de traerlos de vuelta a la tierra prometida. Los libros de Esdras y
Nehemías relatan el retorno y la reconstrucción del pueblo a la tierra.
Sea cual
sea la interpretación que se le quiera dar a Ezequiel 18, lo cierto es que Dios
dice que “nunca más” habrá razón
para decir que los hijos pagan o reciben las consecuencias por los pecados de
los padres o antepasados. No existe base bíblica hoy día para estar confesando
los pecados de nuestros antepasados y pidiendo perdón a Dios por ellos. Al contrario, Dios deja muy claro que “cada cual morirá por su propio pecado”
y “el alma que pecare esa morirá. El
hacer oraciones de arrepentimiento de culpa por otros que no sean nuestros es
desobediencia a Dios y una acción totalmente contraria a lo que Dios mismo ha
establecido en su Palabra. Como veremos
en la próxima sección, el pasaje de Jeremías es de gran importancia porque
habla de “aquellos días” los cuales son los días del Nuevo Pacto el cual sería
establecido con Israel y Judá (Jeremías 31:31).
Ese Nuevo Pacto fue establecido por Cristo en la cruz (Mateo 26:28;
Marcos 14:24) y por lo tanto
es durante el tiempo presente que nosotros los cristianos que vivimos bajo el
Nuevo Pacto podemos identificarnos con esa promesa de que los hijos no pagan
las consecuencias de los pecados de sus padres:
Jeremías 31:29
En
aquellos días no dirán más: "Los padres comieron uvas agrias, y los
dientes de los hijos tienen dentera", 30 sino que cada cual por su propia
iniquidad morirá; los dientes de todo hombre que coma uvas agrias tendrán
dentera…
5. ¡El
Cristiano está bajo un Nuevo Pacto!
Dios se relaciona con el hombre
por medio de Pactos. Cuando Dios puso a Adán en el huerto del Edén, estableció
un Pacto con él, cuando salvó a Noe con su familia, hizo pacto con Noe, cuando
llamó a Abraham, hizo pacto con él, cuando llamó a su pueblo de Egipto, hizo
pacto con ellos, cuando llamó la Iglesia, hizo pacto con ella. La Biblia nos declara que
cuando el pecado abunda, la
Gracia sobreabunda, esta es la verdad del Nuevo Pacto.
El Antiguo Pacto era condicional a
la obediencia del hombre. Si este desobedecía, recibía las consecuencias
negativas del pacto y la ira de Dios venía sobre él.
Deuteronomio 11
25
Nadie podrá hacerles frente. Por dondequiera que
vayan, el Señor su Dios hará que todo el mundo sienta miedo y terror ante
ustedes, como se lo ha prometido. 26 »Hoy les doy a elegir entre la
bendición y la maldición: 27 bendición, si obedecen los mandamientos que yo, el Señor su Dios, hoy les mando
obedecer; 28 maldición,
si desobedecen los
mandamientos del Señor su Dios y se apartan del camino que hoy les mando
seguir, y se van tras dioses extraños que jamás han conocido.
Bajo el Nuevo Pacto, el hombre
está representado por Cristo, quien hace que las condiciones del pacto sean
cumplidas en su totalidad, por eso el hombre es libertado de las consecuencias
negativas (la maldición divina) del pecado, pues esta maldición fue puesta por
Dios sobre Jesús en la cruz.
HOY estamos en el Nuevo Pacto
bajo la dispensación de la
Gracia. Dios está salvando su pueblo y no tomándole en cuenta
a sus hijos sus pecados. Ya no estamos bajo la ley, la ley ha quedado atrás
para el creyente. Él ha sido justificado en la sangre de Cristo. Cristo
cumplió, por su pueblo, TODOS los requisitos de obediencia y TODAS las consecuencias
negativas del pecado que la ley eterna de Dios exige.
Así que es muy importante que
entendamos Dios declara en la Biblia todo lo contrario a
lo que esta teoría promueve. Dios no está castigando la maldad de los padres
en los hijos. No hay condenación para los que están en Cristo. ¡Eso se
acabó en la cruz! con la confirmación del NUEVO PACTO bajo la gracia:
Jeremías 31 (NVI)
29 En aquellos días no
volverá a decirse: »Los padres comieron uvas agrias, y a los hijos se les
destemplaron los dientes. 30 Al
contrario, al que coma uvas agrias se le
destemplarán los dientes, es decir, que cada uno morirá por su propia
iniquidad. 31 »Vienen días afirma el Señor en que HARÉ UN NUEVO PACTO
CON EL PUEBLO DE ISRAEL Y CON LA
TRIBU DE JUDÁ 32 No será un pacto como el que hice con sus
antepasados el día en que los tomé de la mano y los saqué de Egipto, ya que
ellos lo quebrantaron a pesar de que yo era su esposo afirma el Señor. 33 »Éste
es el pacto que después de aquel tiempo haré con el pueblo de Israel afirma el
Señor: Pondré mi *ley en su *mente, y la escribiré en su *corazón. Yo seré su
Dios, y ellos serán mi pueblo. 34 Ya no tendrá nadie que enseñar a su prójimo,
ni dirá nadie a su hermano: ¡Conoce al Señor!, porque todos, desde el más
pequeño hasta el más grande, me conocerán afirma el Señor. Yo les perdonaré
su iniquidad, y nunca más me acordaré de sus pecados.»
El problema para estas personas
que enseñan que los cristianos tienen que ser librados de maldiciones
generacionales, es que Dios mismo dice que BAJO EL NUEVO PACTO, no sería más
así. Por esto, tienen que por obligación, tomar al creyente y ponerlo de nuevo
bajo el yugo de la ley, echando a un lado la gracia y volviendo a las obras.
Cuando Cristo vino, Él estableció UN NUEVO PACTO con su pueblo…
Hebreos 8
7 Porque si aquel primero fuera sin falta, cierto no se hubiera procurado
lugar de segundo.
8 Porque reprendiéndolos dice: He aquí vienen días, dice el Señor, Y consumaré para con la casa de Israel y para con la casa de Judá un nuevo pacto; 9 No como el pacto que hice con sus padres El día que los tomé por la mano para sacarlos de la tierra de Egipto: Porque ellos no permanecieron en mi pacto, Y yo los menosprecié, dice el Señor. 10 Por lo cual, este es el pacto que ordenaré á la casa de Israel Después de aquellos días, dice el Señor: Daré mis leyes en el alma de ellos, Y sobre el corazón de ellos las escribiré; Y seré á ellos por Dios, Y ellos me serán á mí por pueblo:11 Y ninguno enseñará á su prójimo, Ni ninguno á su hermano, diciendo: Conoce al Señor: Porque todos me conocerán, Desde el menor de ellos hasta el mayor. 12 Porque seré propicio á sus injusticias, Y de sus pecados y de sus iniquidades no me acordaré más. 13 Diciendo, Nuevo pacto, dio por viejo al primero; y lo que es dado por viejo y se envejece, cerca está de desvanecerse.
8 Porque reprendiéndolos dice: He aquí vienen días, dice el Señor, Y consumaré para con la casa de Israel y para con la casa de Judá un nuevo pacto; 9 No como el pacto que hice con sus padres El día que los tomé por la mano para sacarlos de la tierra de Egipto: Porque ellos no permanecieron en mi pacto, Y yo los menosprecié, dice el Señor. 10 Por lo cual, este es el pacto que ordenaré á la casa de Israel Después de aquellos días, dice el Señor: Daré mis leyes en el alma de ellos, Y sobre el corazón de ellos las escribiré; Y seré á ellos por Dios, Y ellos me serán á mí por pueblo:11 Y ninguno enseñará á su prójimo, Ni ninguno á su hermano, diciendo: Conoce al Señor: Porque todos me conocerán, Desde el menor de ellos hasta el mayor. 12 Porque seré propicio á sus injusticias, Y de sus pecados y de sus iniquidades no me acordaré más. 13 Diciendo, Nuevo pacto, dio por viejo al primero; y lo que es dado por viejo y se envejece, cerca está de desvanecerse.
Mateo 26/ Lucas 22
27 Y tomando el vaso, y hechas gracias, les dio, diciendo: Bebed de él
todos; 28 Porque esto es mi sangre del NUEVO PACTO, la cual es
derramada por muchos para remisión de los pecados. 29 Y os digo,
que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día, cuando
lo tengo de beber nuevo con vosotros en el reino de mi Padre.
Ninguno, puede decir HONESTAMENTE
delante de Dios que lo que está sufriendo en el presente es por consecuencia
‘de maldición’ por los pecados de sus antepasados, ¡NADIE!. Dios
mismo dice que no será mas así EN EL NUEVO PACTO. El predicar, creer y afirmar
tales cosas es hacer a Dios mentiroso. Lo cierto es que nadie puede decir que
vive una vida de adulterios porque lo heredó de sus antepasados. La obra de la
cruz de Cristo fue una obra completa. Como ya hemos dicho y vale la pena
repetir, Cristo llevó nuestra culpa y sufrió nuestro castigo. Si, él sufrió en
nuestro lugar, por eso no hay condenación para nosotros que estamos en
Cristo Jesús.
Gálatas 3
12
La ley también no es de la fe; sino, El hombre que los
hiciere, vivirá en ellos. 13 Cristo nos redimió de la maldición
de la ley, hecho por nosotros maldición; (porque está escrito: Maldito
cualquiera que es colgado en madero:) 14 Para que la
bendición de Abraham fuese sobre los Gentiles en Cristo Jesús; para que por la
fe recibamos la promesa del Espíritu.
Ya no hay mas maldición para los
cristianos. Pues la paga por su pecado ha sido satisfecha en la cruz donde
Cristo mismo estableció para nosotros UN NUEVO PACTO de relación con Dios por
medio de su sangre.
6.¡Está
bendecido con toda bendición de parte de Dios!
Además de NO estar bajo maldición,
ya que Cristo mismo fue hecho maldición por nosotros, los Cristianos están
bendecidos con toda bendición espiritual. La razón por la que Cristo estableció
un NUEVO PACTO fue para que la bendición llegase a nosotros….
1 Corintios 10
15 Como á sabios hablo; juzgad vosotros lo que digo. 16
La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la comunión de la sangre de Cristo?
El pan que partimos, ¿no es la comunión del cuerpo de Cristo?17
Porque un pan, es que muchos somos un cuerpo; pues todos participamos de aquel
un pan.
Gálatas 3
13 Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros
maldición; (porque está escrito: Maldito cualquiera que es colgado en madero:) 14
Para que la bendición de Abraham fuese sobre los Gentiles en Cristo Jesús;
para que por la fe recibamos la promesa del Espíritu.15 Hermanos,
hablo como hombre: Aunque un pacto sea de hombre, con todo, siendo confirmado,
nadie lo cancela, ó le añade.
Efesios 1
2
Gracia sea á vosotros, y paz de Dios Padre nuestro, y
del Señor Jesucristo. 3 Bendito el Dios y Padre del Señor nuestro
Jesucristo, el cual nos bendijo con toda bendición espiritual en lugares
celestiales en Cristo: 4 Según nos escogió en él antes de la
fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él en
amor;
Ahora, es imposible que estemos
bendecidos y maldecidos a la misma vez. Bajo la ley de Moisés, las
maldiciones y las bendiciones eran posiciones ‘mutuamente exclusivas’, hoy
todavía lo son. Así que si el creyente está bendecido (perdonado) por
Dios, es imposible que al mismo tiempo, pueda estar maldecido (condenado).
7.
¡Es familia de Dios¡.
Los
creyentes no pueden estar bajo maldición porque su relación con Dios no lo
permite. Dios nos ha hecho parte de su familia, adoptándonos como hijos suyos.
Efesios 1
4 Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que
fuésemos santos y sin mancha delante de él en amor; 5 Habiéndonos predestinado
para ser adoptados hijos por Jesucristo á sí mismo, según el puro afecto de
su voluntad, 6 Para alabanza de la gloria de su gracia, con la
cual nos hizo aceptos en el Amado:
Los Cristianos son adoptados por
Dios y son herederos de todas las bendiciones que Él ofrece y también están en
posición favorable y son santificados por Él. Además de estar santificados, sus
hijos naturales de los creyentes también están en relación de pacto con Dios y
son santificados y libres de maldición, pues son hijos del pacto y son
santificados aun cuando uno de los cónyuges sea no creyente…
I Corintios 7
12 A los demás les digo yo (no es mandamiento del Señor): Si algún hermano
tiene una esposa que no es creyente, y ella consiente en vivir con él, que no
se divorcie de ella. 13 Y si una mujer tiene un esposo que no es
creyente, y él consiente en vivir con ella, que no se divorcie de él. 14
Porque el esposo no creyente ha sido santificado por la unión con su esposa, y
la esposa no creyente ha sido santificada por la unión con su esposo creyente.
Si así no fuera, sus hijos serían impuros, mientras que, de hecho, son santos.
¿QUIÉN ESTA BAJO MALDICIÓN?
Primeramente el Diablo. En
Génesis 3:14-15 Dios maldijo a la serpiente que es Satanás:
Génesis 3
14 Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita
serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre
tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida.
En segundo lugar y como
consecuencia, todos los que están bajo el dominio del Diablo son malditos
juntamente con él. Los únicos que están bajo maldición son los que no han
nacido de nuevo por medio de la obra LIBERTADORA del Espíritu Santo. Están bajo
la maldición de Adán, y todo el peso de la Ley, y su fin es el infierno ardiendo. Todo
el que no está en Cristo siendo así libre de condenación y de maldición está en
Adán y por lo tanto está en condenación, muerte y maldición (Romanos 5).
Mateo 25
40 El Rey les responderá: 'Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de
mis hermanos, aun por el más pequeño, lo hicieron por mí.' 41 "Luego
dirá a los que estén a su izquierda: Apártense de mí, malditos, al fuego eterno
preparado para el diablo y sus ángeles.
42 Porque tuve hambre, y ustedes no me dieron nada de comer; tuve
sed, y no me dieron nada de beber;
Ningún maldito tendrá entrada al
reino celestial de Cristo. Así que esta teoría de ser cierta pone un gran peso
sobre la comunidad cristiana en general y crea duda acerca de la salvación de
aquellos cristianos que han vivido y muerto en pobreza, problemas,
enfermedades, dificultades y adversidades de todo tipo sin siquiera saber que
estaban bajo maldición. Entonces no tienen esperanza alguna ni entrada alguna
al cielo, aunque creían en Cristo.
Salmos 37
22 Porque los benditos de él heredarán la tierra; Y los malditos de él serán talados.
Si algún ‘llamado cristiano’ dice
estar bajo maldición, esta persona no necesita pronunciar oraciones ni ponerse
bajo el ministerio de liberación de ninguna persona, necesita arrepentirse de
todo corazón, reconocer SU pecado ante Dios y poner sobre él su carga. Este es
el problema que tienen los predicadores de esta teoría, prefieren decirle a sus
seguidores que son salvos pero que siguen siendo malditos, en vez de
predicarles el evangelio de salvación para que sean salvos.
El problema además parece estar
centrado en la ambición terrenal y los bienes materiales. Dios dice que debemos
buscar las cosas de arriba y todo lo demás nos será añadido…
Mateo 6
19 No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín
corrompen, y donde ladronas minan y hurtan;20 Mas haceos tesoros en
el cielo, donde ni polilla ni orín corrompe, y donde ladrones no minan ni
hurtan:21 Porque donde estuviere vuestro tesoro, allí estará vuestro
corazón.22
La lámpara del cuerpo es el ojo: Así que, si tu ojo fuere sincero, todo tu
cuerpo será luminoso:23 Mas si tu ojo fuere malo, todo tu cuerpo
será tenebroso. Así que, si la lumbre que en ti hay son tinieblas, ¿cuántas
serán las mismas tinieblas?24 Ninguno puede servir á dos señores;
porque ó aborrecerá al uno y amará al otro, ó se llegará al uno y menospreciará
al otro: no podéis servir á Dios y á Mammón.25 Por tanto os digo:
No os congojéis por vuestra vida, qué habéis de comer, ó que habéis de beber;
ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir: ¿no es la vida más que el alimento,
y el cuerpo que el vestido?26 Mirad las aves del cielo, que no
siembran, ni siegan, ni allegan en alfolíes; y vuestro Padre celestial las
alimenta. ¿No sois vosotros mucho mejores que ellas?.27 Mas ¿quién
de vosotros podrá, congojándose, añadir á su estatura un codo?28 Y
por el vestido ¿por qué os congojáis? Reparad los lirios del campo, cómo
crecen; no trabajan ni hilan;29 Mas os digo, que ni aun Salomón con
toda su gloria fué vestido así como uno de ellos.30 Y si la hierba
del campo que hoy es, y mañana es echada en el horno, Dios la viste así, ¿no
hará mucho más á vosotros, hombres de poca fe?31 No os congojéis
pues, diciendo: ¿Qué comeremos, ó qué beberemos, ó con qué nos cubriremos?32
Porque los Gentiles buscan todas estas cosas: que vuestro Padre celestial sabe
que de todas estas cosas habéis menester.33 Mas buscad
primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán
añadidas.34 Así que, no os congojéis por el día de mañana; que el
día de mañana traerá su fatiga: basta al día su afán.
CONCLUSIÓN
La
Biblia, especialmente en todo el Nuevo
Testamento, no nos ofrece indicativo alguno ni por ejemplo, ni por orden, ni
por advertencia, ni por implicación de que los cristianos nacidos de nuevo han
estado, están o estarán alguna vez bajo el poder de alguna maldición; por lo
tanto, se debe rechazar tal idea y doctrina como falsa y en contra de la
Palabra de Dios.
La Iglesia debe centrar sus
fuerzas en la predicación del Evangelio, resistiendo al diablo en su ataque por
medio de la esperanza en Dios, la fe, la oración y vidas puras con obras dignas
de arrepentimiento. "Porque EL EVANGELIO ES PODER DE DIOS PARA
SALVACIÓN" (Romanos 1:16) Por lo tanto si el evangelio no puede salvar a
una persona del poder de la maldición del pecado, nada lo podrá hacer.
¡AMEN! G12-testimonio
mas informacion sobre este tema.....paz,


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