Headlines News :
Home » , » Jesus el mejor ejemplo (parte 2)

Jesus el mejor ejemplo (parte 2)

Written By Unknown on domingo, 14 de abril de 2013 | 12:54

EJEMPLO DE SENCILLEZ

«Y él estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal» (Mr. 4:38).

Antes de calmar la tempestad, Jesús se encontraba durmiendo en la popa de un barco. A continuación, el texto bíblico nos muestra el cansancio lógico de nuestro Señor, que por otra parte era propio de su verdadera humanidad. Jesús fue (y es) humano, y como tal experimentó las necesidades propias de los humanos (hambre, sed, sueño...). Ahora, el hecho de que se durmiera entre tanta turbulencia, nos enseña que Jesús estaba realmente muy cansado, dándonos a entender que tenía poco tiempo para dormir, debido ante todo a que su ministerio le ocupaba gran parte del día.

Destacamos, como venimos haciendo, la verdadera humanidad de Cristo vivida en sencillez, con todas las incomodidades, calamidades y penurias por las que tuvo que pasar.

Apliquemos a nuestra vida el ejemplo del Maestro, porque pese a toda adversidad, notamos que no se quejó en ningún momento: por tener poco tiempo, por estar cansado, por carecer a veces de lo necesario, por privarse de comodidades... Esta actitud, desprendida de todo egoísmo, nos indica que el centro de las preocupaciones de Jesús no se situaba en la búsqueda de su propio bienestar personal, sino en el cumplimiento estricto de la voluntad de Dios.

El modelo expuesto nos presenta un claro contraste entre la vida de Cristo y algunos que, teniéndolo todo, se quejan por aquello que creen que les falta. En cambio, sin tener posesión alguna, Jesús vivió como siervo sufriente una vida de verdadera entrega a Dios, y de servicio al prójimo.

Reflexionemos a este respecto, y preguntemos si se juzga razonable buscar la acumulación de bienes materiales, cuando sabemos que al final éstos se van a quedar aquí, en este mundo... En verdad nuestra comparación no debe hacerse con la sociedad que nos envuelve, cada vez más complicada y materialista. Sino que, como discípulos del Maestro, nos corresponde contemplar su modo de vida para desear imitarlo: una vida que no se amoldó a los esquemas de la sociedad en la que vivió.

Nuestro buen Señor, con verdadero espíritu de sacrificio, supo mantener en todo tiempo una vida sencilla, siendo ejemplo al mundo –sobre todo al cristiano–, para que, siguiendo su enseñanza, no nos dejemos atrapar por esa horrenda mentalidad hedonista que intenta separarnos cada vez más de Dios, y por lo tanto del mensaje de Cristo.

Resaltemos el ejemplo de la condición humana de Jesús, porque también los creyentes deberemos aceptar, con toda paciencia, las debilidades propias de nuestra humanidad presente.

«¿No es éste el carpintero?... Y se escandalizaban de él» (Mr. 6:3).

La declaración impertinente de aquellos que escuchaban al Maestro en la sinagoga, después de oír sus palabras y quedar maravillados, no parecía nada extraña, dado que Jesús carecía de categoría espiritual reconocida, y probablemente por tal razón no podían dar crédito a sus palabras: «Y se escandalizaban de él».

Al parecer, en aquellos tiempos, la condición religiosa era de suma importancia para obtener cierta credibilidad sobre los asuntos espirituales. Tanto es así, que para los que presenciaron el acontecimiento en la sinagoga, Jesús era solamente el «hijo del carpintero», sin más... Por ello se escandalizaron de él, por no poseer el reconocimiento oficial del momento. La baja posición social y religiosa de Jesús, tal vez provocó en sus contemporáneos un sentimiento de vergüenza (se escandalizaban de él), y seguramente a muchos les ocasionaría una sensación de superioridad, al comparar sus respectivas categorías, bien fuesen sociales o religiosas.

Fijemos bien nuestra mirada en el supremo ejemplo de Cristo, porque siendo Dios todopoderoso, escondió su gloria para llegar a ser el «hijo del carpintero». En cambio, nosotros, siendo nada, en ocasiones jugamos a ser «dioses». ¡Qué diferencia tan abismal, y qué ejemplo tan contradictorio el nuestro!

Por desgracia, algunos hoy se fijan más en la posición que en la vocación; otros confían más en los títulos que en los dones... Por el contrario, el Señor de señores y Rey de reyes no poseyó titulación alguna, no tenía elevada posición social o religiosa, y carecía de todo reconocimiento oficial. Sin embargo, nadie predicó mejor que Jesús, nadie tuvo más autoridad que él, nadie pudo superar la calidad de su ministerio... Seguro que ninguno de los que estaban allí presentes, pudo señalarle en algún defecto o rebatir sus extraordinarias enseñanzas.

Para Dios, Jesús tenía el mayor rango religioso que pudiera haber, jamás concedido a nadie: «Hijo de Dios», y asimismo fue el ser humano que poseyó la máxima categoría espiritual, ya que ésta provenía directamente del cielo.

De tan maravilloso ejemplo, aprendemos que el servicio a Dios no se debe a nuestra profesión, sino a nuestra vocación; no proviene de la formación teológica, en primer término, sino de la encomendación divina.

La sencillez del Maestro fue tan brillante que, lejos de formalismos religiosos, supo imprimir el carácter auténtico de lo que significa servir a Dios. Un servicio que se desarrolló fuera de la Institución, pero cuya gran efectividad fue manifiesta por todos los que le escucharon y así se beneficiaron de su ministerio.

Al igual que ocurrió en la vida de Jesús, no podemos contemplar hoy una vida cristiana del todo eficiente, sin que sea verdaderamente sencilla.

«Y se cumplió la Escritura que dice: Y fue contado con los inicuos» (Mr. 15:28).

La crucifixión de Jesús, aparte de señalar descriptivamente el momento álgido de sufrimiento por el que tuvo que pasar, nos muestra además la condición más baja a la que un hombre, máxime siendo judío, pudo llegar en aquella época, esto es, a ser crucificado por los soldados romanos: sus opresores paganos.

Con todo, al Dios hecho hombre no le importó ser despreciado, como un delincuente común rechazado por la sociedad «justa» del momento, porque para él lo más importante fue cumplir con el propósito por el cual había venido a este mundo: salvar a los pecadores.

Por otro lado, si pensamos en las motivaciones más internas del ser humano, debemos admitir que el hombre alberga en el corazón claros sentimientos de inferioridad, que a veces pueden provocar una búsqueda ilícita de reconocimiento personal.

Ocurre que, para contrarrestar esos sentimientos, que en mayor o menor medida todos podemos tener, los hay que se lanzan a una búsqueda frenética de la «gloria temporal» que haga compensar tales emociones hostiles. Con esta disposición, todo ministerio parece centrarse en uno mismo y en su propia realización, porque con ello la persona logra sentirse útil, querida por los demás, y admirada por los nombramientos; logrando así el bienestar que le proporciona la buena reputación. Es verdad, en oposición a la actitud entregada de Jesús, sobresale la actitud esquiva de muchos, que al parecer no desean ser contados con los inicuos.

El gran Maestro puso el énfasis de su ministerio en ser tal cual, aceptando su humilde condición social, y resistiendo así a todo deseo de aparentar grandeza alguna: «Y fue contado con los inicuos». Por lo demás, el reconocimiento del Padre le fue suficiente para realizar la obra.

Finalmente, si creemos que lo que va a prevalecer por la eternidad es la Palabra divina, deberemos en consecuencia anhelar el cumplimiento de sus decretos, así como en todo momento se cumplió en Jesús, hasta su muerte: «Y se cumplió la Escritura». Si de esta forma buscamos que la Escritura se haga efectiva en nuestra vida, a veces también habremos de aceptar que nos señalen entre los malhechores, y no entre los justos.

A Jesús no le importó ser contado con los inicuos, dado que en todo momento procuró desechar la vanagloria terrenal... Y nosotros, ¿con quién queremos ser contados?

La sencillez de la vida de Jesús, no pudo tapar el esplendor de su grandeza. 
ver la tercera parte
Share this article :

0 comentarios:

 
Support : Creating Website | Johny Template | Mas Template
Proudly powered by Blogger
Copyright © 2011. JHVH SHALOM - All Rights Reserved
Template Design by Creating Website Published by Mas Template